Los tratados obsoletos exponen a Ucrania a una oleada de arbitrajes internacionales promovidos por Rusia
Resumen
- Ucrania se enfrenta a numerosas reclamaciones de arbitraje presentadas por entidades rusas que se apoyan en tratados bilaterales de inversión desfasados.
- Oligarcas y empresas rusas impugnan medidas de congelación de activos y nacionalizaciones vinculadas a sanciones impuestas tras la invasión de Rusia.
- Estos casos le cuestan a Ucrania millones en honorarios legales y la exponen a posibles obligaciones de compensación significativas.
Resumen
Ucrania es el objetivo de un número creciente de casos de arbitraje internacional iniciados por empresas y particulares rusos. Estos casos se basan en tratados bilaterales de inversión (TBI) heredados, incluidos algunos de la era soviética, y cuestionan medidas como la congelación de activos y la nacionalización de bancos que se adoptaron después de la invasión a gran escala de Rusia y de la imposición de sanciones.
Qué pasó
Oligarcas rusos y empresas vinculadas al Estado han presentado reclamaciones de arbitraje por miles de millones de dólares contra Ucrania y aliados occidentales, aprovechando disposiciones de TBI preexistentes. En particular, el financiador Mikhail Fridman ha iniciado varias reclamaciones que suman 16.000 millones de euros en relación con congelaciones de activos en Luxemburgo y la nacionalización de Sense Bank, anteriormente parte de Alfa-Bank.
Entre las empresas clave involucradas se encuentran Gazprom, Tatneft y Rusal, entre otras. Muchas reclamaciones están vinculadas a activos mantenidos en instituciones financieras europeas como Euroclear y Clearstream.
Los casos se fundamentan en mecanismos de Solución de Diferencias entre Inversionistas y Estados (ISDS), que permiten que los inversores extranjeros eludan los tribunales internos a favor de tribunales privados de arbitraje. El aumento reciente de reclamaciones sigue a una escalada en las sanciones impuestas tras la invasión de Rusia en 2022.
Defender estos arbitrajes impone cargas financieras significativas a Ucrania: los costos legales promedio por caso superan los 5 millones de dólares y existe la posibilidad de órdenes de compensación por miles de millones.
Contexto
Los tratados bilaterales de inversión que contienen disposiciones de ISDS se multiplicaron en las décadas de 1980 y 1990, y la URSS firmó múltiples acuerdos con países europeos. Dichos tratados otorgan a los inversores el derecho de impugnar acciones de los gobiernos en foros privados fuera de los tribunales nacionales.
Ucrania ha buscado terminar su tratado de inversión con Rusia desde la invasión de 2022, pero una "cláusula de supervivencia" mantiene las protecciones durante una década. Mientras tanto, más de 20 TBI entre Ucrania y Estados europeos siguen vigentes, lo que permite reclamaciones que involucran activos en esas jurisdicciones.
Por qué importa
- Estos casos amenazan a Ucrania con importantes responsabilidades financieras y drenan recursos escasos que se necesitan para su defensa frente a la agresión militar rusa.
- La situación pone de manifiesto vulnerabilidades dentro del régimen europeo de inversión internacional y resalta los riesgos políticos y legales planteados por tratados desactualizados.
- Los Estados miembros de la UE también enfrentan riesgo, ya que muchos no han terminado sus propios acuerdos de inversión con Rusia, lo que podría permitir nuevas reclamaciones.